creepypastas
TAILS DOLL
En 1997, aparece el famoso juego de carreras basado en el mundo de Sonic: Sonic R. Aparentemente todo bien con este juego, hasta que se descubre a un peculiar personaje desbloqueable en el juego. Se trata de una derivación del personaje Tails llamado Tails Doll. ¿Lo notan? No sólo comparten las mismas iniciales, sino que su apariencia es incluso la misma. Se trata de un muñeco de trapo e hilo cuyas costuras y cierres son visibles. Cuenta con una mirada perdida y la guinda del pastel: "TIENE UNA ANTENTA EN LA CABEZA CON UNA LUZ ROJA". Igual en todo que la criatura de TD. Aunque Tails es un zorro pero su apariencia es muy parecida a la de un oso de peluche.
El Tails Doll cuenta con su propia leyenda urbana que lo relaciona con el demonio TD. La siguiente es una cita extraída de un sitio de internet:
"El Tails Doll es un mito que se formó hace años cuando en Los Angeles, California, una madre encontró a su hijo muerto mientras estaba jugando en su consola Sega Saturn "Sonic R". La madre al hacer su declaración dijo que el niño se lo pasaba mucho tiempo jugando a su consola, y que esta obsesionado con sacar un "muñeco" o algo así, cuando lo llamó por tercera vez para ir a cenar en la tarde del "dia de acción de gracias", el niño no respondía y le pareció extraño, porque habian venido sus abuelos a cenar (como cada año) y él siempre los trataba como reyes (porque siempre le traian regalos).
La madre fué a verlo al segundo piso y declaró que tocó insistentemente la puerta, pero el niño no respondía, al entrar lo encontró con los labios azules y las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Lo peor (según señala) es que el niño estaba boca arriba con la vista perdida en el techo, y de la TV se repetia una y otra vez una canción del juego "Can you feel de sunshine?" (¿Puedes sentir el brillo del sol?).
Según los informes de LAPD (Los Angeles Police Department) el niño murió asfixiado mientras sufría un ataque epileptico, lo cual fué bastante raro, ya que no había antecedentes familiares de la enfermedad. Asumieron que el niño se emocionó demasiado y sufrió de espasmos, lo que lo asustó al grado de no poder respirar.
El mito surgió cuando la familia, luego del funeral, decidió donar sus cosas (cosa común en las familias Estado Unidenses), pero regalaron la consola a el mejor amigo del niño, quién se puso a curiosear y jugar. La Sega Saturn venía con el último CD que jugó el niño, "Sonic R", al probarlo, vió que lo último que habia hecho (según la memoria del juego) fué desbloquear a Tails Doll. "
SLENDERMAN
Después de despertar, con un sobresalto, la chica permaneció en cama unos segundos más. Alcanzando el interruptor de su lámpara, trató de recordar, exactamente, que era lo que había robado su dulce sueño. No pudo, se incorporó. Comprobó la hora en su teléfono, soltó un bufido al ver que era la medianoche, la hora de las brujas. Sabiendo que el sueño la evadía, dejó su dormitorio y se dirigió a la cocina, con una buena taza de café en su mente.
Al pasar por la puerta principal de su casa, sintió un escalofrío como fuego líquido pasar por su espina. Es sólo el invierno, se dijo, centrándose de nuevo en su taza de café. La medición de las cucharadas, agua, y preparar la taza la mantuvo ocupada, pero, mientras el líquido oscuro hervía, no tenía nada en qué ocupar su mente. El escalofrío regresó y ella no podía dejar de mirar a sus espaldas en dirección a la puerta principal. Estaba ahí, la puerta, tan inocente como siempre. El cerrojo estaba todavía en su lugar y no podía ver nada malo en él. Volviendo a su café, ella hizo todo lo posible para olvidarse de la sensación.
Con la taza en la mano, caminó de nuevo hacia su dormitorio. Mientras pasó por la puerta principal, decidió dar una rápida mirada por la mirilla, eso ayudaría a calmar su mente inquieta. El frío empeoró con cada paso que daba hacia la puerta, mientras más se alejaba de la seguridad y el calor de sus mantas. Apretó la mano libre contra el frío metal de la puerta, y respiró hondo antes de llevar el ojo a la mirilla.
Al principio, sólo pudo ver oscuridad y de alguna manera parecía revolverse en sí misma. Cuando ella parpadeó sorprendida, el vacío se desvaneció... deseó que no lo hiciera. En su lugar, allí estaba lo que podía adivinar, un ser que alguna vez fue un hombre. Las extremidades eran largas y difícilmente humanas, con juntas voluminosos en sus varios brazos, no muy diferente de las ramas de un árbol. La criatura tenía un traje negro, haciendo la cosa, de alguna manera, más terrorífica para ella. Lo peor de todo, sin embargo, era la cara infernal de aquel ser.
Ella se apartó de la puerta con la mano aún presionado la perilla. La taza de café hirviendo cayó, el líquido ardió sobre las piernas desnudas, ella cayó hacia atrás y trató de arrastrarse lejos de la puerta. Sabía, de alguna manera, que su mente no la estaba engañando. A medida que se arrastraba lejos de la puerta, vio algo, tan negro como el vacío, como una serpiente que se colaba bajo la puerta. Ella estaba atrapada entre el instinto de huir y la urgencia de no darle la espalda a la puerta. Cuando la puerta retumbó, el impulso de huir se apoderó de ella y resbaló sobre el líquido, aún caliente que derramó, mientras trataba de regresar a su habitación.
Sabía, en el fondo, que ella estaba en un callejón sin salida, pero tenía que alejarse de la puerta. Estaba a medio camino por el pasillo cuando oyó la puerta, que antes estaba con seguro, desbloquearse y abrirse. Ella gritó y se escondió detrás de una pared, mientras temblaba por el horror.
Luego de eso, hubo sólo oscuridad.

"Nicole?" Una cálida voz masculina, sacó a la mujer de su ensimismamiento. Cuando volteó, se encontró con uno de los médico de su hermana. Ella asintió,sin saber si debía o no decir algo, o incluso sin saber si tenía la fuerza suficiente para pronunciar palabra alguna. Aquella mañana, había recibido una llamada telefónica urgente del hospital, le dijeron que su hermana, Lindsay, estaba allí. Antes de siquiera poder verla, el doctor le pidió hablar con ella, sobre lo que podría haber sucedido. Palabras como "asalto" y "auto-inflicción" fueron pronunciadas por el doctor y Nicole sentía su mente dar vueltas.
Ella todavía no había comprendido plenamente lo que el doctor le había querido decir, hasta que vio a Lindsay con sus propios ojos. Su hermana menor tenía un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, que cubría sus orejas y ojos. Dijeron que era para evitar que sus ojos se sequen y tratar de disminuir la infección de las heridas de sus oídos. Los médicos habían pensado que alguien había atascado un lápiz en sus oídos para dejarla fuera de combate o lo había hecho ella para ensordecerse a sí misma en contra de algo. La mezcla de quemaduras de primer y segundo grado en sus manos y piernas, se supone que fueron ocasionadas por el café que un vecino de ella encontró por toda la entrada de su casa.
Cuando Nicole entró por primera vez en la habitación donde se encontraba su hermana, pensó que había visto la silueta de un hombre en la ventana. Pero sabía que, era imposible. La habitación de su hermana estaba en el tercer piso del hospital.